Ahora podemos confiar en los gadgets de última generación

Adquirir un nuevo gadget era algo considerado para locos, aventureros y amantes del peligro. Un refrán había nacido, “Los hombres sabios esperan para comprar”, que surgía por el miedo a adquirir un artefacto con defectos, aún no terminado (en mi opinión Microsoft no ayudó en nada a quitarnos ese miedo, es más, lo repotenció).

Pero ahora las cosas son diferentes; los materiales con los que están fabricando los productos son cada vez más eficaces y confiables. Todo esto sucede porque las compañías tienen nuevos incentivos, que están lejos de querer alegrarnos la vida a todos, pero que indirectamente lo hacen, ya que la fabricación se vuelve más simple y hay mejor control de calidad, es decir que al final más artículos saldrán de la compañía y se venderán. Otra cosa que no es nada nueva es que todo el proceso de fabricación mejora en la medida que avanza la tecnología. Además de todo algunos incentivos económicos de verdad incentivan (cabe la redundancia) a las compañías a mejorar en este aspecto.

Entonces, apostar por gadgets de última generación ya no es un suicidio, muchos son los ejemplos de calidad, incluso Mark Kotkin, jefe de investigación del informe del consumidor (head of survey research at Consumer Reports), comenta que ahora los productos son más confiables, y la frecuencia en que los artefactos necesitan ser reparados es mucho menor.

Vía | Gizmodo