Dejando de fumar con cigarros electrónicos


Para salir un poco de la tónica habitual de los últimos días, vamos a abandonar por hoy lo relacionado con ordenadores y móviles para hablar de algo que resultará interesante para muchas personas: Los cigarrillos electrónicos.

Es normal que todos aquellos que hayamos decidido dejar de fumar en algún momento de nuestras vidas hayamos pasado por algún tipo de terapia o medicamentos como los chicles o parches de nicotina.
Pues bien, los cigarrillos electrónicos, al igual que los dos ejemplos anteriores, no son si no un sustitutivo a los cigarros normales. Entonces, os estaréis preguntando qué novedades aportan.

La novedad fundamental es que no son considerados medicamentos y que lo que expulsan no es humo, si no una especie de vapor, por lo que ya podemos irnos olvidando de los malos olores.
Otra de sus cosas buenas es que se recargan con una batería y que, a medida que vayamos reduciendo la dosis de nicotina, podemos alternar con otro tipo de sabores de frutas y tener la sensación de que fumamos, aunque no lo estemos haciendo.

Mucha gente duda de su efectividad, ya que no hay ningún estudio científico que demuestre que tengan éxito en un determinado porcentaje de casos.
Si bien eso es cierto, también lo es que por probar no se pierde nada y que, desde luego, es menos perjudicial que el cigarrillo normal, porque no tiene ni nicotina, ni alquitrán ni otras sustancias.
Como ejemplo de cigarrillo electrónico, por ejemplo tenemos los de esta página web.